Testimonios de la Restoración

LAS SANIDADES DE DIOS
 
Han cesado los milagros?
El Espíritu Santo todavía trabaja como en los días de los apóstoles?
Dios es el mismo hoy, ayer, y para siempre!
 
INVESTIGUE LOS TESTIMONIOS …

TESTIMONIOS DE SANIDADES

UNA BENDICIÓN ESPECIAL

   
El 70 Z.Z. Renfroe estaba yendo hacia su casa en la carretera y recordaba que había una enferma en Seiling, Oklahoma. El llegó a una cruce en la carretera y por un impulso del Espíritu Santo, el dobló hacia a Chickasha
       Al llegar a Chickasha, el recordó de una familía que vivía en un cierto lugar en la calle Oregon. La encontró, sin saber el número de la casa. El manejó unas cuadras y parqueó su carro, y cruzó la calle a preguntar en una casa donde vivía la familia. A su sorpresa, la hermana Norris, la cual el buscaba, vino a la puerta! Hermana Norris le reconoció y dijo, "Hermano Renfroe, hemos estado orando para que un anciano viniera y orara. Mi esposo está grave en su cama, y en mucho sufrimiento."
       Ella lo llevó a su lado, y el impuso las manos sobre de el, y el instantaneamente recibió alivio. El dio testimonio del poder de Dios que había recibido en su ministerio.

DIOS  CURA  DOS ANCIANOS ENFERMOS 
       Una señora de la congregación de Juan C. Thoman, el pastor, acaba de haber ser llevada al hospital por una enfermedad, y ella tenía una cita en la mañana para cirugía. Ella quería que el hermano Thoman vieniera y le impusiera las manos.
       El explicaba que el también estaba enfermo con la gripe con una temperatura muy alta y no podía ir, pero el haría algunas llamadas telefónicas para localizar algunos ancianos para enviarlos al hospital.
       El llamaba a cada uno de los ancianos que el conocía pero todos estaban trabajando o estaban ocupados. Al fin, el llamaba otro anciano y encontró que el también estaba en cama con una temperatura alta. Su doctor también le había ordenado que estuviera en cama.
       Hermano Thoman le preguntó, "Qué haremos? No puedo encontrar otro anciano."
       El otro replicó, "Levantémonos y vamos. El Señor nos bendecirá también."
       A través de grandes dificultades, el hermano Thoman logró a vestirse, como hizo su amigo. Los dos estaban tan enfermos que apenas podían levantar sus cabezas. Para pasar por los pasillos en el hospital, tenían que agarrarse cada uno al otro. Cuando finalmente llegaron al cuarto de la señora y empezaron administrar a ella, el poder de Dios reposó sobre ambos grandemente. Fue una bendición maravillosa. La señora pasó las piedras y le permitió ir a su casa sin ninguna cirugía.
       Después de la administración, el hermano Thoman dijo, "Me siento bien ahora. Creo que iré a trabajar."
       "Así siento yo," replicó el otro hombre. "También iré a mi trabajo." Ambos fueron sanados de la gripe y regresaron a sus trabajos alabando al Señor por la experiencia.

ORAD COMO NUNCA HA HECHO
      
Una miembra de la iglesia estaba muy enferma con pulmonía. Su fiebre era 42 grados
por 3 días. Esta, a veces, mata a la gente. Ella tenía  convulsiones y se quedó como un muerto por varios días. La familia por fin, halló un anciano trabajando en el bosque. Lo enviaron por el, y el vino de inmediato.
       Cuando el anciano vino, el los pidió a orar como nunca habían hecho. El y otro hombre entraron al bosque y rogaron al Señor.
       Cuando regresaron, el entró, unjió a la paciente con aceite de olivo, y impuso las manos. Después, el esperó a su lado por algunos momentos.
       Aunque ella no había hablado por semanas, cuando el se levantó para salir, ella pidió otra unción. El otra vez impuso las manos, y ella fue sanada completamente.

  VERDADERAMENTE ARREPENTIDO
      
Jorge Hickman era un pescador quien no temía a Dios ni a ningun hombre. El era un buen pescador y trabajaba duro, pero su familia era pobre porque el gastaba la mayoria de su dinero apostando y tomando
       Un día Jorge estaba muy enfermo. Después de un mes, el doctor lo dijo que prepara sus asuntos legales porque en la mañana iba a morir. No pudo hacer más por el.
      
Después de que el doctor salió, Jorge envió un hijo para traer al anciano Juan Sheehy. Nunca Jorge había pedido que el viniera.
      
Cuando llegó, Jorge estaba incado sobre almohadas en el piso y apoyado por la cama. Fue imposible estar acostado sobre su espalda debido a su enfermedad. Si el acostaría, sus pulmones llenarían con liquido y moriría. El habló con dificultad de respirar.
      
      
      
"Yo sé que la iglesia de mi esposa cree en sanidades de los enfermos. ?Me podría hacer una oración?" Si Dios me deja vivir, la primera cosa que haría es bautizarme. ?Lo harías?
       Jorge había escojido esto tiempo para arrepentirse de corazón, sabiendo que no tendría otro tiempo para hacerlo. Juan le ungió con aciete, y dijo a Dios acerca de la petición de Jorge. Después de la administración, Juan le dijo a Jorge a acostarse en la cama. Jorge le dijo, "Si lo hago, moriré." Y Juan le dijo, "Pues, morirás en todos modos antes de la mañana, si Dios no te sanas. ?Por qué no vayas a la cama? Descansarás mejor."
       "Está bien. Ayúdame acostarme en la cama." Su esposa y yo lo ayudamos a el a levantarse y lo subimos en la cama. Después unos pocos minutos, nos pidió a ponerlo de lado y cubrirlo. Al fin, se durmió.
      

Temprano en la mañana, volví a su casa, y encontré a Jorge sentado en una silla.
       "?Cómo te sientes, Jorge?"
       "Yo me siento mejor," me dijo. Me hablaba en una voz normal con respiración normal. Se parecía bien. El se quitó la covija y dijo, "!Mira! !Ya no estoy inchado.Y ahora, se puede ver que soy un hombre mejor!
        Le dije, "Jorge, usted está bien."
        Me dijo Jorge, "No, dije la verdad.  No solamente estoy bien, mas, soy un hombre mejor. Desde ahora, seré un hombre mejor porque Dios nos ha contestado nuestras oraciones, y por la imposición de las manos, El me ha sanado."
         El día próximo el doctor me llamó. El al principio fue sorprendido, y después dijo, " Ojala que más ministros orarían por los enfermos, porque con la oración y la medicina podemos hacer mucho."
         A los días, Jorge quería salir de su casa y la primera cosa que el pidió, era que sea bautizado. El botó su tobaco, y nunca tomó otra vez el licor. Vino ser un buen padre y esposo y miembro de la iglesia. El verdaderamente se arrepentió y comenzó una vida nueva adentro la gente de su pueblo que fue ya muy conocido.     

EL APOSENTO ALTO
       Fui a ver mi sobrina muy enferma en la casa de mi hermano y encontré el doctor saliendo de su casa. Al preguntarla acerca de su salúd, me informó que la niña había muerto. Entré en su cuarto y puse mis manos sobre su cara y la encotré muy fria.
       No fue facil enfrentar a sus padres debido al rio de lágrimas que estaba cayendo.
       Le pregunté a mi cuñada si llamó a los ancianos de la iglesia. Ella me dijo que no. Luego, le pregunté si tenía voluntad a llamarlos. Ella me dijo que para nada sería; ya era tarde. Sin embargo, al fin, me dijeron que si. Y llamé a mi suegro, el anciano Whiting.
       El me preguntó muchas preguntas acerca del niño, y al fin, me dijo que lo haría. Pero primero, el se fue a su aposento secreto en oración ferviente a Dios. Mi esposa y yo quedamos en la casa de mi suegro, y sentábamos cerca de la escalera cuando el se fue, hasta que el regresó de la unción.
       Al venir, regresó a su aposento secreto para una temporada. Al bajar de las gradas, noté una luz alrededor de él. El apuntó hacia al cielo y dijo "!La niña está bien!"
      
Mi esposa y yo sabíamos que nadie había ido a decirle que la niña estaba bien. Fui a la carrera a la casa de mi hermano. Otra vez encontré el doctor saliendo de la casa de mi hermano. Su cabeza fue inclinada y su cara pálida. Otra vez le pregunté acerca de la niña.
      
"Todo lo que sé es que la niña estaba muerta, y ahora está vivo." Esta niña, que estaba muerta y volvió a vivir, ha crecida a la maduréz, es casada, y tiene un niño si misma.

DE HONDURAS, CENTRAL AMÉRICA
Chema, Concepción del Sur, Santa Barbara

      

Ella era la madre de 2 estudiantes que estaban en un internado de miembros de la iglesia. Ella se puso enferma por 6 meses, y sus hijos oraban para ella todos los días. Ella ni podía caminar 10 pie sin caer, y se quedaba en la cama. El sábado de semana santa, 1992, Dios le habló al anciano Gary Metzger en un culto en Siguatepeque, que El quería bendecirle a ella. El martes después, se fue con su esposa, Tita, a visitar Concepción y encontró que Chema empezó a caminar el domingo! Ella fue bendecida como Dios hubo dicho. Pero ella todavía no fue bautizada. En septiembre, se puso grave, y Tita y Gary la encontraron diciendo que ya iba a morir, y sus 2 hijos llorando a su lado. Los cuatro se pusieron a orar, y durante las oraciones, Chema dijo, "Gracias, Dios." Ella mejoró otra vez, y fue bautizada en octubre. Dios mostró su misericordia y la añadió a Su redil. Ella no se murió, hasta ver a sus hijos entrar sus carreras.

Maria, Las Vegas, Santa Barbara
        Ella tenía cancer de la matriz y había visto muchos doctores. El 20 de octubre, 1991, ella estaba en el Hospital Evangélico en Siguatepeque donde vinieron a visitarla Tita Castellanos con su madre y novio, Gary Metzger. Gary intentó con su pobre español a orar por ella, y él ni entendió que era la enfermidad. Al salir del hospital, el Espíritu
        Santo le tocó a el que el tenía que orar mucho por ella. El volvió a visitarla 2 veces más.
        Algunos meses después, Gary la encontró en un camino lejos de la casa de los dos, y Dios volvió a decirle que orara por ella.
       
Durante un culto de oración en semana santa en 1992, Gary, ya un anciano, estaba en cargado del culto. Mientras que Tita estaba orando por Maria, la voz del Espíritu Santo le dijo a Gary en su mente, "Quiero sanar a Maria."
         Ese mismo viernes, Tita y Gary, y varias otras viajaban hasta Las Vegas, y al llegar a la casa de Maria, organizaban las sillas en un círculo con una en el medio, para Maria.
         Después de compartir la palabra de Dios, y varias oraciones, el hermano Gary impuso las manos sobre la cabeza de Maria y la ungió con aceite. Cuando el dijo "En el nombre de Jesucristo, queda sanada," ella sintió un círculo de fuego pasar por su vientre.
        El día después, ella volvió al Hospital Evangélico para averiguar lo que había pasado. El rayo-X mostró que ya estaba sanada! Dios la sanó bajo la unción, como El dijo, que El quería sanar a Maria. Por fe en la palabra revelada del Señor, todavía esta hermana vive.

      

 
LA IGLESIA DE JESUCRISTORAMAS DE LA RESTAURACIÓN

Contacta:     Gary Metzger (816)-833-5140

e-mail:  gmension@msn.com

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